| día y noche on-line |
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Mucho calor y una larga noche dura, en realidad dura eran las colchonetas donde dormiamos.
Igual la gimnasia de las 7 A.M. comenzó con puntualidad y alegres ritmos. Luego vendría el devocional, los grupos pequeños, las plenarias y más calor, calor, calor. La temperatura no impidió en ningún momento seguir con el programa, y el espíritu de los chicos se mantenía en la conducta firme de "estar bien y bancarsela todas".
Luego de una siesta latina los chicos se dirigieron a talleres seleccionados por ellos. Las 35 opciones contaron con la presencia de 40 (aprox) jóvenes cada uno.
Noche On-Line
El túnel de la muerte era entrada obligatoria para la noche on-line o de intercesión. Desde allí, dos caminos: el cielo se presentaba con agentes de blanco que te recibían con abrazos y sonrisas; el infierno daba la bienvenida con golpes y ruidos de muchas cadenas. Esa es la realidad de cientos de personas que mueren en cuestión de segundos en todo el mundo. La metáfora perfecta para escuchar sobre la imperiosa necesidad de doblar las rodillas por los pueblos no alcanzados y clamar, literalmente, con dolor.
Mientras se nos presentaban los pueblos Kunas, Soninké y Aché, el artista Pablo Larragaña pintaba sobre lino con sus manos la representación de sus rostros como un calco del paisaje en donde viven. La situación instó a los presentes a no perder el tiempo y a brindar una ofrenda descorazonada por la situación de Nepal. La cifra cerrada fue de 7.002 dólares!!
¡PURA VIDA! “No podemos ir al campo misionero sin tener una vida de oración”. Esta fue de las primeras frases con las que Alan Matamoros comenzó su plenaria. Entre el humor y el mensaje impactante, ironizó que el campo misionero es “bastante ingrato”, por las experiencias a las que se enfrentan misioneros en todo el mundo. Matamoros (sí, mata musulmanes es la traducción oficial) indicó que “el siglo XX es el que más mártires produjo en toda la historia de la Iglesia”. Los futuros misioneros que sientan carga por el Medio Oriente deberán estar preparados para todo. Como un ejemplo de esto, Alan contó a los presentes la experiencia de cómo enfrentó a una mujer nativa que casi entrega a su hijo más pequeño al Enemigo. Con respecto a esto, bromeó que “esto era algo nunca me habían enseñado en la Escuela de Misiones”, lo que despertó la risa inmediata de todo el salón. Por desgracia, algunos meses más tarde el niño volvió a arrancar en llanto cada noche, durante 6 meses, hasta que una noche levantó a su hijo en brazos y exclamó al Cielo: “Dónde está el Dios de Israel?” y en ese instante dejó de llorar. También subrayó que “la oración de Dios nos pone en el lugar correcto”, porque nos ponemos en situación de humilde, para permitir que Él obre. Con su buen humor, mantuvo al público atento a cada anécdota, hasta el final de su plenaria. Definitivamente, la oración es una herramienta PURA VIDA! (Milka Jago) |








